Los tejidos fabricados en 3D
Los Tejidos fabricados en 3D son opción

Se han ‘fabricado’ tejidos vivos, secciones de hueso, músculos y cartílagos implantados en animales y se han fabricado prótesis para uso humano con esta tecnología.
Con uno de los sistemas se combina plástico biodegradable con un gel a base de agua con células y se hacen crecer. Las estructuras se han implantado en animales, el plástico se descompone y el material biológico funciona, mientras que los vasos sanguíneos y los nervios crecen en el implante.
La bioimpresión, promete mezclar el trabajo de laboratorio con impresoras muy especiales, capaces de tomar células cultivadas en laboratorio y, mediante un proceso especial, transformarlas en un tipo de órganos a la medida del paciente.Si bien todavía no se ha logrado imprimir un corazón, riñón o hígado en 3D, si se logró crear una tráquea para trasplantarla a una niña, utilizando sus propias células madre. La medicina está cada vez más cerca de crear órganos: la empresa Organovo de California, Estados Unidos, ya logró imprimir capas de un hígado, lo que demuestra que lograr imprimir el órgano completo no está lejos.
Cómo funciona la impresión de órganos en 3D
A continuación, estas células se transforman en una especie de tinta biológica, que es la que se utiliza en la bioimpresión. Las impresoras, están programadas para crear diferentes órganos, todo a la medida de lo que requiere el paciente. Se imprime un modelo de estas células, ya diferenciadas para su uso, en tercera dimensión, para luego implantarlas en el cuerpo humano, esperando que se fundan con las células ya existentes, reemplazando al órgano que falla.
No se imprime un órgano tal como lo conocemos, sino que conjuntos celulares que son capaces de realizar los procesos que no están funcionando como deben por el fallo del órgano encargado.
Beneficios y ventajas de la bioimpresión
Además la intervención quirúrgica que hoy suponen los trasplantes es muy riesgosa y, al utilizar tejidos la complejidad de la operación disminuye notablemente. Finalmente, el rechazo de órganos trasplantados, un gran problema para los pacientes que deben consumir inmunodepresores de por vida, baja mucho, ya que se utilizan células de la misma persona.
Todavía falta que la bioimpresión se haga realidad, pero en pocos años es probable que la gente no muera esperando un trasplante, sino que reciba uno a la medida alargando su vida y las posibilidades de disfrutarla a pleno.

Comentarios
Publicar un comentario